miércoles, 1 de julio de 2026

La política cultural

 

Colombia da un paso histórico: la política cultural reconoce por primera vez la visión de los Pueblos Indígenas.


Por Integración Comunitaria ASINCO

La cultura colombiana escribe una nueva página en su historia. Por primera vez, el Plan Nacional de Cultura 2024–2038 incorpora un Capítulo de los Pueblos Indígenas, construido mediante un proceso de Consulta Previa, Libre e Informada, convirtiéndose en un hecho sin precedentes para el reconocimiento de los derechos culturales y la diversidad que caracteriza al país.

Este avance representa mucho más que la inclusión de un nuevo capítulo dentro de un documento de política pública. Significa reconocer que la identidad cultural de Colombia se construye desde la pluralidad de sus pueblos, sus territorios, sus lenguas, sus memorias y sus formas propias de entender la vida.

Durante décadas, los pueblos indígenas han protegido conocimientos ancestrales, prácticas culturales, sistemas de gobierno y una estrecha relación con la naturaleza que hoy resultan fundamentales para enfrentar desafíos globales como la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. Con este nuevo capítulo, esos saberes dejan de ocupar un lugar periférico para convertirse en uno de los pilares de la política cultural nacional.

Una construcción colectiva

El documento fue elaborado durante 2024 mediante un amplio proceso participativo que reunió a las siete organizaciones indígenas que integran la Mesa Permanente de Concertación, a través de cincuenta encuentros territoriales realizados en diferentes regiones del país.

Como resultado, se definió una hoja de ruta organizada alrededor de cuatro grandes ejes:

  • Sabidurías y conocimientos indígenas.
  • Territorio y territorialidades.
  • Armonía y pervivencia cultural.
  • Gobierno indígena.

Estos componentes reconocen que la cultura no puede separarse del territorio, la espiritualidad, las lenguas originarias ni de las formas tradicionales de organización comunitaria que han permitido la permanencia de los pueblos indígenas a lo largo de los siglos.

Un compromiso con la diversidad cultural

Durante la presentación oficial del capítulo, realizada en Bogotá, la ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani, destacó que proteger los territorios indígenas también significa proteger la vida del planeta, recordando que más del 80 % de la diversidad biológica mundial se encuentra en territorios habitados por pueblos indígenas.

Sus palabras evidencian que esta decisión trasciende el ámbito nacional y se convierte en un aporte de Colombia a la defensa del patrimonio cultural y ambiental de la humanidad.

Por su parte, el consejero mayor de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), Rosalino Guarupe Joropa, señaló que este capítulo permite reconocer el aporte histórico de los pueblos indígenas al país desde sus culturas, lenguas y tradiciones, garantizando que su pervivencia haga parte integral de la política pública.

Una política cultural construida desde la participación

El nuevo Plan Nacional de Cultura incorpora cerca de treinta capítulos construidos con pueblos y comunidades étnicas, además de otros capítulos poblacionales y sectoriales, resultado de uno de los procesos participativos más amplios desarrollados en Colombia para la formulación de políticas culturales.

Este enfoque transforma la manera de entender la gestión cultural. La diversidad deja de ser únicamente un enfoque transversal para convertirse en uno de los principios estructurantes del desarrollo cultural del país.

La construcción participativa fortalece la democracia cultural al reconocer que las comunidades son protagonistas en la definición de las políticas que orientan su presente y su futuro.

Un referente internacional

La incorporación del Capítulo de los Pueblos Indígenas también posiciona a Colombia como referente en el cumplimiento de compromisos internacionales relacionados con los derechos culturales.

La iniciativa desarrolla principios establecidos en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y la Convención de 2005 de la UNESCO sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales.

Asimismo, responde a los acuerdos alcanzados durante MONDIACULT 2022, donde la comunidad internacional reconoció la cultura como un bien público mundial y destacó el papel fundamental de los pueblos indígenas en la protección de la diversidad cultural y biológica.

Una oportunidad para fortalecer los territorios

Desde Integración Comunitaria ASINCO reconocemos este avance como una oportunidad para seguir fortaleciendo el trabajo comunitario, la memoria colectiva y el patrimonio cultural desde los territorios.

Las experiencias de las comunidades indígenas nos recuerdan que la cultura no es únicamente una manifestación artística. También es la forma de relacionarnos con el territorio, transmitir conocimientos entre generaciones, proteger la naturaleza, conservar las lenguas y fortalecer el tejido social.

En un país tan diverso como Colombia, construir políticas públicas desde el diálogo intercultural representa un paso fundamental hacia una sociedad más incluyente, democrática y respetuosa de los derechos colectivos.

El reconocimiento efectivo de los pueblos indígenas dentro del Plan Nacional de Cultura constituye una invitación a valorar la riqueza cultural del país y a comprender que el futuro de Colombia también se construye desde la protección de los saberes ancestrales, la participación de las comunidades y el respeto por la diversidad que nos identifica como nación.

La política cultural

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