
- El Teatro Colón, en el Centro Nacional de las Artes, fue el escenario
para un homenaje póstumo a Sonia Bazanta Vides, Totó la Momposina, en el día de
su nacimiento, 1 de agosto.
- La estrella es la música fue el nombre del concierto que reunió en Bogotá
a destacadas voces femeninas de Colombia y Latinoamérica, en una noche dedicada
a reconocer la huella que Sonia Bazanta Vides dejó en la música colombiana y en
los escenarios del mundo.
En la fecha en la que Totó la Momposina habría celebrado un nuevo
cumpleaños, el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella rindió
homenaje a la artista con el concierto La estrella es la música, un
encuentro que celebró la vida y el legado de la mujer que transformó la
historia de la música colombiana al llevar los sonidos del Caribe a algunos de
los escenarios más importantes del mundo.
El Teatro Colón recibió a Adriana Lucía, Juliana, Aymée Nuviola (Cuba),
Martina La Peligrosa y Mónica Giraldo, quienes, acompañadas por Los Tambores de
Totó 'El Legado', interpretaron algunas de las canciones que marcaron la
trayectoria de Sonia Bazanta Vides, recordada por clásicos como El
pescador, Yo me llamo cumbia y La candela viva.
El nombre del concierto retomó una de las frases con las que Totó definía
su manera de entender el arte: "La estrella es la música". Bajo esa
premisa, la velada reconoció el camino que abrió para que las músicas
tradicionales ocuparan un lugar central en los escenarios contemporáneos y para
que las expresiones culturales de los pueblos afrodescendientes, indígenas y
campesinos del Caribe colombiano alcanzaran reconocimiento nacional e
internacional.
"Este año vivimos la despedida de la maestra Totó la Momposina, pero
no fue solo la despedida de una gran artista. Despedimos a una maestra
fundamental, a un pilar de esta nación, a una mujer que entendió antes que
muchos de nosotros que la memoria de un país también se guarda en una voz, en
una ronda, en una tambora sonando al borde del río. Hay personas que logran
transformar la manera en que un país se escucha a sí mismo. Totó hizo
exactamente eso", afirmó Xiomara Suescún, directora del Centro Nacional de
las Artes del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.
Durante el homenaje también participaron integrantes de la familia Oyaga,
quienes recordaron el trabajo que Totó emprendió durante más de cinco décadas
para abrir espacios a las músicas tradicionales en escenarios donde antes eran
invisibilizadas.
"Ahora vamos a empezar a conocer todo el trabajo que empezó a hacer
Totó. Uno de esos trabajos fue presentarse en estos escenarios, en teatros
donde estas músicas tuvieran el espacio que les corresponde. Eran músicas
ignoradas, olvidadas y relegadas, y ella se encargó de traerlas nuevamente al
lugar que merecen. Lo que ustedes vieron esta noche es el resultado de más de
cincuenta años de trabajo de una familia", expresó Vinicio Oyaga.
Por su parte, Angélica Oyaga invitó al público a asumir el compromiso de
mantener vivo ese legado. "No solamente a nosotros nos dejó este trabajo;
sembró una semilla en cada uno de ustedes. Tenemos un compromiso como
colombianos de seguir llevando el nombre del país en alto, de sentirnos
orgullosos de lo que somos y de continuar el camino que ella abrió para nuestra
música."
Más que un concierto conmemorativo, La estrella es la música fue
un reconocimiento a una artista que dignificó la música de raíz colombiana,
fortaleció la identidad cultural del país y convirtió los sonidos del Caribe en
un patrimonio reconocido en el mundo. La noche confirmó que el legado de Totó
la Momposina continúa vivo en nuevas generaciones de intérpretes y en un
público que sigue encontrando en su obra una expresión de memoria, identidad y
orgullo colectivo.
El concierto contó con el apoyo de GoTok Music, la agencia que manejó la
carrera de la maestra y administra su legado musical.