domingo, 11 de enero de 2026

Fin de la Navidad

 Fin de la Navidad: cuando la luz permanece

La Navidad se despide. Las luces disminuyen su brillo, los pesebres se guardan con cuidado y el mundo retoma, poco a poco, su ritmo habitual. Queda una nostalgia serena, esa sensación profunda que dejan las experiencias verdaderas cuando han tocado el alma y no queremos que terminen del todo.

Durante estos días contemplamos al Niño Dios: pequeño, sencillo, envuelto en silencio, ternura y amor. Un Dios que no gritó ni impuso, que eligió quedarse. La Navidad concluye en el calendario, pero Jesús no se va. Ahora camina con nosotros en lo cotidiano, en lo simple, en la vida real.

El Niño del pesebre es el mismo que, en el camino de cada día, enseña, sana e invita a seguirlo. Al guardar el pesebre y sus figuras, permanece el llamado a no apagar lo que Él encendió en nosotros: más fe, más ternura, más confianza.

Que no olvidemos la paz que nos regaló y que nos acompañe en el trayecto sencillo de cada jornada. Aunque el tiempo litúrgico termine, que su presencia permanezca viva en el corazón. Amén.

1 comentario:

  1. Natividad es nacimiento, y cada día tenemos la oportunidad de dar inicio a lo mejor del ser

    ResponderEliminar

#VocesDeUsaquén

Presentación | Noticiero Voces de Usaquén Vuelve Voces de Usaquén, el noticiero radial comunitario donde la información se construye desde...